La
llegada de un alumno nuevo a clase debería estar contemplada dentro de nuestro
plan de convivencia para ayudar y favorecer la correcta integración del alumno
nuevo y más cuando se trata de alumnos que llegan al último curso donde los
demás compañeros ya llevan una gran trayectoria juntos y es más difícil la
aceptación.
Ante
éste caso dónde hay varios implicados desde alumnos hasta la propia dirección,
habría que haber tomado medidas más contundentes de lo que se hizo, puesto que
la familia acudió en varias ocasiones a mostrar su preocupación y desde el
centro no se ofreció respuesta o la respuesta adecuada en beneficio del niño.
·
¿Estos hechos pueden considerarse como acoso?:
Podríamos
considerar acoso cuando se producen varias situaciones:
-
La intención de
hacer daño (físico, verbal o psicológico)
-
El
desequilibrio de poder, que hace a la víctima impotente para salir de esta
situación por sí sola
-
La reiteración
de las conductas
En el caso de
Adrián consideramos que si hubo acoso debido a que se dan las tres situaciones,
puesto que el agresor, Félix, le agrede en varios momentos de forma
intencionada puesto que el resto de compañeros se burlan de la misma situación,
por lo que también deberían ser considerados acosadores, y Adrián no es capaz
de salir de la situación por él solo ni con la ayuda solicitada a los
profesores y equipo directivo.
·
¿Qué documentos o planes del centro deben contemplar y
tener previstas este tipo de conductas?
Los
documentos o planes de trabajo que deben contemplar estos asuntos deberían ser
desde la propia programación de aula donde contemplaríamos objetivos de
convivencia, emociones, destacar la importancia de la autoestima y un buen
autoconcepto, y establecer relaciones entre iguales correctas desde el inicio
de la escolarización; en el Reglamento de Régimen Interno del Centro, un Plan
de Acción Tutorial( se debería destacar la necesidad de hacer tutorías o
asambleas sobre todo en los cursos potencialmente más propensos), un Plan de
Convivencia, e incluso, un Programa de Prevención de Conflictos para los
momentos de patio o cambio de clase.
Éstos
aspectos deberían ser trabajados tanto a nivel escolar como social y familiar.
·
¿Qué te parecen las reacciones del jefe de estudios y
de la tutora?
Consideramos
que desde dirección y la tutora se debería de haber hecho un seguimiento más
exhaustivo debido a que la queja de los
familiares fue reiterativa y haber dejado constancia del problema, observando
al niño y a sus compañeros, y ver si la situación debería haber sido acatada
mucho antes.
·
¿Qué medidas educativas y/o disciplinarias podrían
activarse ante estos hechos?
Coordinación
entre el equipo de orientación educativo y el jefe de estudios y tutora para
reconducir la situación y establecer líneas de actuación conjunta. Entrevistas
con las familias implicadas, entrevistas individuales con el acosado y
acosador, actividades de grupo-clase.
·
¿Qué opinas sobre los comportamientos de los alumnos?
En éstos casos
se debería establecer pautas sobre todo el grupo clase debido a que Félix (posiblemente
un líder dentro del grupo) ha sido capaz de movilizar al resto de compañeros
para “mal -actuar “sobre él.
Muchas veces, los
niños de estas edades no son totalmente conscientes del daño que pueden
producir y es difícil saber cuándo lo realizan conscientemente y cuándo no, por
ello habría que realizar sociogramas, juegos de roles, favorecer la simpatía, y
la gestión emocional,…
No hay comentarios:
Publicar un comentario